La ridícula paradoja legal del airsoft.

Airsoft.

El airsoft, así de una manera rápida, es ese juego en el que unos cuantos frikies nos vestimos de militar y, réplica de arma en mano, juegamos a darnos bolazos. O como se suele decir para diferenciarlo del paintball, un juego de caballeros donde no hace falta que te manchen de pintura para decir que te han dado.

Ahora en serio, el airsoft es un juego – deporte surgido en Japón de combate basado en la simulación militar. En estos combates se emplean réplicas (imitaciones) de armas reales, que disparan bolas de plástico de 6 milímetros de diámetro y entre 20 y 48 gramos de peso.

Como todo en esta vida está regulado (o no) y es esa regulación (o no) lo que os quiero enseñar aquí. Y partamos de la base de la necesidad de una normativa que regule el uso de las réplicas y de los campos en los que se practica este juego/deporte.

Normativa.

Las réplicas de airsoft se han encontrado históricamente en un limbo legal que dependía de su consideración, allá según dónde te encontraras, como juguete o como arma y las diferencias evidentes que ello supone.

airsoftPor fin el Ministerio del Interior emitió un 27 de diciembre la Orden INT/2860/2012 por la que se determina el régimen aplicable a ciertas armas utilizables en las actividades lúdico-deportivas de airsoft y paintball (BOE de 5 de enero de 2013. Lástima que la página del Ministerio del Interior no informe que está DEROGADA, como luego veremos).

Para mi gusto la Orden es buena en cuanto a la regulación de la actividad, el modo de obtener autorización para la tenencia y uso de las réplicas y sobre todo no imponía cargas para éstas tan perniciosas estéticamente como en otros países de nuestro entorno… Y ciertamente ridícula en cuanto a la limitación de validez al término municipal de expedición de la tarjeta.

Pero ¡Oh! Nadie debió darse cuenta que mediante una Orden Ministerial no debes intentar modificar un reglamento.

Y esto es precisamente lo que declara la Sentencia Sección 5ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional en su sentencia de 3 de diciembre de 2014 anulando la orden por ser contraria al ordenamiento jurídico (ver aquí). Parece lógico que al establecer un nuevo tipo de arma y, por tanto, modificando el Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Armas, no sirviera una simple Orden Ministerial:

“Se razona sobre la concurrencia de la causa de nulidad de pleno derecho prevista en el artículo 62.2 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, consistente en la vulneración del principio de jerarquía normativa, en relación con la extralimitación en la que se ha incurrido, resultando que la Orden recurrida conceptúa una nueva clase de armas y la categoriza y reglamenta, sin que tenga un rango normativo suficiente para ello, se está en el caso de estimar el recurso contencioso-administrativo interpuesto.”

Juzguen ustedes si esto era previsible o no. No obstante hay que decir que está pendiente el recurso de casación interpuesto por la Administración (que igual era más sencillo y más rápido modificar adecuadamente el reglamento de armas).

Conclusión.

Se aplica la Orden Ministerial derogada hasta la resolución del recurso de casación pendiente, debiéndose expedir tarjeta de armas (se asimilan a las escopetas de aire comprimido aunque no tengan nada que ver) por el alcalde del municipio de residencia siendo válidas únicamente para ese municipio.

Si vives en un municipio sin campo de juego y te tienes que desplazar a otro para ello, ya me contará algún jugador qué ocurre si le para la Guardia Civil.

En cualquier caso, el desconocimiento sobre el procedimiento para el tratamiento de las réplicas en los Ayuntamientos y la indeterminación que se producirá si el recurso de casación es finalmente desestimado, dejan la perspectiva de la regulación en un plano de inseguridad jurídica que es poco recomendable.

Por cierto, cualquiera puede acudir a una tienda y comprar una de estas réplicas sin más requisito que mostrar el DNI.

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Acerca de Nacho San Martin

Soy abogado, de los que están al otro lado de muchos de vosotros. Abogado de empresa... pero sigo siendo abogado igualmente. Me gustan muchísimas cosas, así que, quizá deje que vuelen por aquí al margen del Derecho. Tengo una máxima, una del gran Vince Lombardi: "Los momentos más oscuros de nuestras vidas no deben ser ni enterrados ni olvidados; más bien son un recuerdo que debe permanecer para servir de inspiración y recordarnos la fortaleza del espíritu humano y nuestra capacidad para soportar lo intolerable."
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2 respuestas a La ridícula paradoja legal del airsoft.

  1. Cosas curiosas de la jerarquía normativa y del desconocimiento del “legislador reglamentario” al normar. Sensacional post. Un saludo

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