Responsabilidad por lesiones en el deporte. Parte 1: El caso de la NFL

#ForzaJules                   jules

Todos los que estáis leyendo ahora estas líneas seguro que habéis oído hablar de Jules Bianchi (aunque este post no tiene mucho que ver con su caso), muchos conocéis al mediocentro alemán Christoph Kramer (campeón del mundo de fútbol que no recuerda que lo ha sido) o a Petr Cech (el portero del Chelsea que juega con casco), alguno habrá oído hablar de Brett Favre (hasta anteayer el hombre récord de pases finalizados en Touchdown de la historia de la NFL), seguro que pocos, poquísimos, sabéis quiénes fueron Paul Oliver o David Duerson y que nadie conoce a quien fue delantero del West Bromwich Albion, Jeff Astle o al también futbolista americano Patrick Grange.

David Duerson fue un jugador de Fútbol Americano que se suicidó en 2011 disparándose en el pecho. Dejó una nota explicando que lo hacía de esa forma para preservar su cerebro donándolo para su estudio (“Send my brain to NFL research bank”).

David Duerson, jugador de Fútbol Americano que se suicidó en 2011 disparándose en el pecho. Dejó una nota explicando que lo hacía de esa forma para preservar su cerebro donándolo para su estudio (“Send my brain to NFL research bank”).

Este es el verdadero caballo de batalla de la NFL, la Encefalopatía Traumática Crónica (CTE) y que ha dado lugar a una importante demanda por daños en Estados Unidos.

Esto no va de Fórmula 1 (estadísticamente, de los estudiados, es el deporte en el que menos traumatismos craneoencefálicos se producen), Fútbol, Fútbol Americano, Rugby o Boxeo. Va de responsabilidad por daños, va de la posibilidad de usar el artículo 1902 de nuestro Código Civil al margen de las herramientas que se usen en otros países para la posible reclamación por daños.

Antecedentes. Demandas millonarias.

Desde los años 90 se investigan las secuelas de los traumatismos craneoencefálicos continuados sobre el cerebro de los deportistas y su relación con la CTE; pero no sólo en deportes como el boxeo o el fútbol americano como nos podríamos imaginar, sino también en el fútbol, en nuestro fútbol.

En 2012 se interpuso una demanda en reclamación de daños contra la National Football League en la que ¡20.000! ex jugadores de fútbol americano son candidatos a ser indemnizados por las secuelas existentes tras años de contusiones craneales. Muchos de ellos desarrollando la CTE y las secuelas que la misma produce como son dolores de cabeza, problemas de concentración y atención, depresión, temperamento explosivo, problemas de memoria a corto plazo, discapacidad cognitiva, problemas para organizar y llevar a cabo tareas múltiples y problemas de razonamiento. Hasta la última etapa en la que aparece la demencia total.

Aunque se ha avanzado en la investigación para el diagnóstico de la CTE, actualmente sólo puede detectarse post mortem tras analizar en la autopsia el cerebro de los fallecidos.

Aunque se ha avanzado en la investigación para el diagnóstico de la CTE, actualmente sólo puede detectarse post mortem tras analizar en la autopsia el cerebro de los fallecidos.

La NFL se mostró dispuesta a pagar ¡765 millones de dólares!

Esa cantidad cubriría indemnizaciones para los próximos 65 años, recibiendo los jugadores cantidades que variarían en función de su edad, tipo de enfermedad desarrollada… pero sin cubrir incidentes posteriores a la homologación del acuerdo. El acuerdo es curioso en algunos puntos:

Se limitan los efectos del acuerdo a los jugadores diagnosticados entre el 1 de enero de 2006 (cuando comenzaron a aparecer públicamente casos) y el 7 de julio de 2014, fecha en la que se alcanza el acuerdo, se pagarían millones de dólares a herederos de jugadores fallecidos y una media de 190.000 $ a aquéllos que sufren Alzheimer y otras enfermedades neurológicas graves, pero sin embargo otros jugadores con episodios de ira, depresión y otros problemas de conducta no recibirían nada aunque se sospecha que padecen CTE… Y una de esas cosas que nos llama la atención a los abogados de tradición romana…

¡¡¡¡Se destinan más de 100 millones de dólares al pago de honorarios!!!!

Al margen de lo anterior, hay una investigación criminal en  marcha por parte de la DEA (sí, la Agencia para el Control de Drogas) por una denuncia interpuesta por varios ex jugadores en la que manifiestan el abuso de analgésicos por parte de los equiops de la NFL.

Aunque mayoritariamente los demandantes accedieron (algunos se mostraron contrarios, entre ellos la familia de Duerson), la Jueza denegó el acuerdo transaccional al considerar insuficiente la cantidad de cara a atender en el futuro nuevos casos que surjan. Ahora se está a la espera de una nueva vista a celebrar el 19 de noviembre en la que se presentará un acuerdo modificado.

Mientras tanto, hace apenas dos semanas fallecieron tres jugadores de las ligas colegiales de fútbol americano, un chico de 16 años y otros dos de 17, todos ellos tras recibir golpes en la cabeza propios del juego “normal”.

¿Y en el fútbol? Eso lo dejamos para la segunda parte.

Christoph Krmamer fue campeón del mundo con Alemania en el pasado Mundial... Pero no recuerda nada. Durante el partido llegó a pedirle los guantes a su portero para ponerse él y creyó que estaba en un estadio alemán en lugar de en Brasil.

Christoph Krmamer fue campeón del mundo con Alemania en el pasado Mundial… Pero no recuerda nada. Sufrió un fortísimo golpe en la cabeza a pesar de lo cual le dejaron seguir jugando. Tras el golpe y mientras estuvo en el campo llegó a pedirle los guantes a su portero para jugar él, le dijo al árbitro que le cambiaba la camiseta y creyó que estaba en un estadio alemán en lugar de en Brasil.

Acerca de Nacho San Martin

Soy abogado, de los que están al otro lado de muchos de vosotros. Abogado de empresa... pero sigo siendo abogado igualmente. Me gustan muchísimas cosas, así que, quizá deje que vuelen por aquí al margen del Derecho. Tengo una máxima, una del gran Vince Lombardi: "Los momentos más oscuros de nuestras vidas no deben ser ni enterrados ni olvidados; más bien son un recuerdo que debe permanecer para servir de inspiración y recordarnos la fortaleza del espíritu humano y nuestra capacidad para soportar lo intolerable."
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