Leyes, Leyes y más Leyes (Parte 1)

Es frecuente escuchar que no existe una adecuada protección de los consumidores y usuarios y lo cierto, es que algunos sucesos como los ocurridos durante los últimos años, a veces, no ayudan a defender una posición diferente.

Pero la verdad es que otras veces, desde el desconocimiento de la legislación (con esa nueva Licenciatura Universitaria denominada “Todología”) o desde el deseo de resolver al margen de los Tribunales las situaciones que acontecen, buscamos la Ley que no existe o aquello que simplemente no dice.

No me atrevería a opinar a día de hoy más allá del campo del Crédito al Consumo o, en menor medida, por sí ser una actividad relacionada, los seguros y el ámbito de supervisión del Banco de España y de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

Lo que tengo claro es que uno de los lugares comunes es la falta de legislación para afrontar determinadas situaciones y, en los ámbitos anteriormente señalados, no puedo estar más en desacuerdo.

Si enumeramos la normativa, de uno u otro rango legal, que directa o tangencialmente tiene incidencia en la protección del cliente o consumidor y más específicamente en la protección del cliente bancario y en la transparencia de las operaciones, veremos una enorme lista de Leyes, Órdenes, Circulares y demás conjunto ordenado de artículos (por ponerse a escribir que no sea y, en los últimos tiempos, con ponerse a traducir literalmente Directivas, mucho menos). Tantos que, en ningún caso facilitan un adecuado conocimiento y control de la misma y que conforman, sin duda alguna, un catálogo normativo demasiado extenso. ¿Para cuándo un verdadero texto refundido que agrupe la totalidad de la actividad de protección al consumidor?

Así a bote pronto, buceando en el Portal del Cliente Bancario del Banco de España podemos ver:

  • Ley 2/1994, de 30 de marzo Subrogación y Modificación de Préstamos Hipotecarios.
  • Ley 44/2002, de 22 de noviembre, de Medidas de Reforma del Sistema Financiero.
  • Orden ECO/734/2004, de 11 de marzo, sobre los departamentos y servicios de atención al cliente y el defensor del cliente de las entidades financieras.
  • Ley 22/2007, de 11 de julio, sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a los consumidores.
  • Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias.
  • Ley 41/2007, de 7 de diciembre, por la que se modifica la Ley 2/1981, de 25 de marzo.
  • Ley 2/2009, de 31 de marzo, por la que se regula la contratación con los consumidores de préstamos o créditos hipotecarios y de servicios de intermediación para la celebración de contratos de préstamo o crédito.
  • Ley 16/2009, de 13 de noviembre, de servicios de pago.
  • Real Decreto 712/2010, de 28 de mayo, de régimen jurídico de los servicios de pago y de las entidades de pago.
  • Orden EHA/1608/2010, de 14 de junio, sobre transparencia de las condiciones y requisitos de información aplicables a los servicios de pago.
  • Orden EHA/1718/2010, de 11 de junio, de regulación y control de la publicidad de los servicios y productos bancarios.
  • Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible.
  • Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo.
  • Orden EHA/2899/2011, de 28 de octubre, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios.
  • Real Decreto-ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos.
  • Circular 5/2012, de 27 de junio, del Banco de España, a entidades de crédito y proveedores de servicios de pago, sobre transparencia de los servicios bancarios y responsabilidad en la concesión de préstamos.
  • Orden ECC/2502/2012, de 16 de noviembre, por la que se regula el procedimiento de presentación de reclamaciones ante los servicios de reclamaciones del Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.
  • Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de deuda y alquiler social.
  • Real Decreto-ley 6/2013, de 22 de marzo, de protección a los titulares de determinados productos de ahorro e inversión y otras medidas de carácter financiero.

A las anteriores habría que añadir la Ley 15/1999 de protección de datos de carácter personal y el Real Decreto 1720/2007 por el que se aprueba el Reglamenta que la desarrolla, la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro, la Ley 26/2006, de 17 de julio, de mediación de seguros y reaseguros privados… y no nos olvidemos de las leyes de protección de los consumidores que hay en cada Comunidad Autónoma que ha legislado al respecto… Pocas no son ¿Verdad?

La cuestión es si son necesarias más leyes, más duras, más a la medida de los problemas, una compilación de todas ellas, organismos que las ejecuten de forma eficaz… Sin duda no hay respuesta o, mejor dicho, haya tantas como opiniones (quizá en alguna sí estemos todos de acuerdo) o, en definitiva, como digo en el encabezamiento del Blog, “todos llevemos dentro un seleccionador”…

Dispersión legislativa y protección de las competencias

La modificación introducida en el Texto Refundido de la Ley General para la defensa de los Consumidores y Usuarios sigue sin hacer del mismo una compilación normativa total, al menos lo más completa posible, que evite tener que acudir a multitud de textos. Frente a la cesión de las competencias en la materia a las diferentes CC.AA. nada he de decir pues son decisiones políticas sobre las que cada uno tendrá sus propias convicciones, pero sobre lo que la dispersión normativa afecta al tráfico mercantil sí me puedo pronunciar.

Si tu empresa se plantea realizar una campaña de telemarketing, si quieres equipar con un determinado producto financiero simple a los clientes o pretendes algo tan sencillo como ofrecer un seguro, no olvides mirar la LGDCU, la Ley de contratos de crédito al consumo, la Ley de venta a distancia de servicios financieros, la LOPD… Pero a lo mejor también hay que ver el Código de consumo de Cataluña, la Ley de Defensa y Protección de los Consumidores y Usuarios de Andalucía, el Estatuto de los Consumidores y Usuarios de la Comunitat Valenciana… quién sabe.

Tendrás que adecuar los argumentarios y planificar la campaña de acuerdo a la LGDCU para ver el horario que puedes usar para llamar, que no se efectúe desde un número oculto, determinada información a ofrecer… Pero también la de venta a distancia de servicios financieros para que esa información sea la base de los argumentarios puesto que la LGDCU no aplica en cuanto a venta a distancia a servicios financieros, la de contratos de crédito al consumo para, entre otras cuestiones fundamentales, el deber de evaluación de la solvencia del cliente, en función del producto, el envío de la información normalizada europea (INE); la LOPD para informar sobre el origen de los datos y que se pueda hacer efectivo el ejercicio de los derechos ARCO…

Me sigue pareciendo demasiado complejo. Igual soy yo, sólo yo, el que preferiría que todo estuviera recogido en un único documento o en menos de los que existen, aunque tuviera el tamaño de un tomo de la antigua Espasa… Eso que se miraba antes de que existiera Google.

Acerca de Nacho San Martin

Soy abogado, de los que están al otro lado de muchos de vosotros. Abogado de empresa... pero sigo siendo abogado igualmente. Me gustan muchísimas cosas, así que, quizá deje que vuelen por aquí al margen del Derecho. Tengo una máxima, una del gran Vince Lombardi: "Los momentos más oscuros de nuestras vidas no deben ser ni enterrados ni olvidados; más bien son un recuerdo que debe permanecer para servir de inspiración y recordarnos la fortaleza del espíritu humano y nuestra capacidad para soportar lo intolerable."
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5 respuestas a Leyes, Leyes y más Leyes (Parte 1)

  1. VPB dijo:

    Qué razón llevas. La dispersión normativa no sólo obedece a la tardía y plural adecuación legislativa a la realidad que nos ocupa…sino que también se deja llevar por los mantras del oscurantismo profesional. ¿Por qué vamos a agrupar si la dispersión favorece la exclusividad?

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  2. Me solidarizo contigo: demasiadas leyes. Pero, ya sabes, a río revuelto, ganancia de pescadores. Un saludo y enhorabuena por dar el salto adelante del blog, que seguiré a partir de ahora. Y ánimo con la continuidad que es lo más difícil.

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    • Gracias Joaquín. Para mí el mayor problema radica en un doble plano:
      Por una parte la dificultad al negocio y, por otra, la inseguridad tanto para empresas como consumidores.
      Gracias de nuevo por tus comentarios y por seguirme.

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